9/26/2009

Queridos hermanos todos

Antes que nada, reciban mis saludos y todo mi afecto. Desde hace unos años la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur han hecho peregrinar una imagen de la Virgen de Luján por todo el país. Muchos de excombatientes han venerado a la Madre de Dios y han expresado ante Ella sus sentimientos y necesidades, sus súplicas y sus esperanzas. Llega ya el momento de llevar esta imagen al cementerio de Darwin de la Isla Soledad en Malvinas. Precisamente me han convocado para que acompañe como peregrino al primer contingente de familiares que irá el sábado 3 de octubre a preparar el lugar donde, el 10 de octubre, el segundo grupo llevará la imagen. Esta invitación es para mí un verdadero regalo de Dios que me permite llegar a ese lugar tan querido por nuestra Iglesia. Como ya me sucedió cuando fui a la Visita Ad Límina, también esta vez “no voy a título personal. Voy con cada uno de ustedes y con cada una de las personas y comunidades de nuestra Diócesis.” Quiero que lo sientan así. Es por eso que les pido que recen y hagan rezar en todas las comunidades parroquiales y colegios de la Diócesis la oración que hemos rezado en el año 2007. Les agradezco todo lo que hacen y harán por este significativo viaje. Es uno de los claros signos misioneros que forman parte de la celebración de nuestro Jubileo Diocesano. Que nuestro “Dios, amigo de la vida” (Sab. 11, 26) y la Virgen de Luján, nos sostengan en el compromiso de “construir en este tiempo: días de paz y de justicia, de libertad y de fraternidad universal.” Reciban mi abrazo y mi bendición, + Juan Carlos, Padre Obispo